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Cómo mejorar el reflujo del bebé

Cómo mejorar el reflujo del bebé

Cómo mejorar el reflujo del bebé

No todos los bebés que sufren de reflujo necesitan ser medicados sin embargo, deberás consultar con tu médico para estar segura. Algunos bebés afortunados podrán hacer frente al reflujo mediante alguna de las siguientes sugerencias. Dejamos aquí algunas indicaciones sencillas para que tu bebé logre lidiar con la incomodidad provocada por el reflujo, haciendo con que el mismo sea expulsado.

No obstante, si después de probar estas sugerencias tu bebé sigue con problemas relacionados con el reflujo, es necesario considerar alternativas medicamentosas prescritas por el médico del bebé.

Posiciones que mejoran el reflujo

Antes y después de la alimentación

Mantén el tronco del bebé en una posición verticalizada en un ángulo superior a 30º, alrededor de 30 minutos después de sus comidas; la fuerza de gravedad ayudará a mantener los alimentos en el estómago. Adicionalmente después del amamantamiento, mantén al bebé calmado y libre de movimientos bruscos. Si alimentas a tu bebé con fórmula, alárgate durante más de 30 minutos, pues la fórmula se digiere más lentamente que la leche materna.

Silla para bebés

Algunas sillas de coche para bebés, no evitan que el bebé se mueva mucho, agregando muchas veces presión adicional en la barriga con los cinturones y aumentando, así, el reflujo. Cuando compres una silla de estas, escoge una que permita reclinar al bebé lo suficiente para que no logre inclinarse sobre su propio estómago, ni que permita que el bebé se balancee mucho en la silla.

Posición para dormir

Al igual que después del bebé ser alimentado es necesario colocarlo en una posición verticalizada, durante el sueño ocurre lo mismo. Una de las formas de evitar el reflujo durante el sueño del bebé, es colocándolo con el tronco ligeramente elevado – para ello podrás utilizar una rampa anti-reflujo para que él logre tener una noche de calidad.

Para evitar el Síndrome de Muerte Súbita es recomendado que el bebé duerma de espaldas. Para un bebé que suele tener reflujo, esta posición para dormir puede ser perfectamente conseguida usando un accesorio especial que mantenga al bebé en un ángulo igual o superior a 30º.

Mientras más elevado esté el tronco del bebé, mejor. Sin embargo, muchos bebés que sufren de reflujo prefieren dormir boca abajo – también en una posición elevada -, reduciendo considerablemente los episodios de reflujo. Habla con tu médico acerca de esta posibilidad y antes de probarla, él te dirá si es o no aconsejable para tu bebé, ya que un bebé que sufre de reflujo tiene un porcentaje mayor de SMS.

Durante el día

Idealmente, durante el día, debes pasear al bebé en un carrito que le permita tener el tronco ligeramente elevado. Aparte de ser una buena medida, ayudará a que el bebé se relaje con los movimientos del paseo y, así, llorará menos: un bebé que sea paseado más veces, llora menos y tiene menos reflujo.

Alimentación para mejorar el reflujo

Comida del bebé

La mejor opción para alimentar a un bebé que sufra de reflujo es, sin duda, la leche materna, ya que es menos hipoalergénica que la fórmula y es de mejor digestión. Si dar el pecho no es una opción, debes ir cambiando la fórmula con la que alimentas al bebé. En el caso de que el bebé sea intolerante o alérgico a la lactosa, utilizar una fórmula a base de lactosa puede empeorar mucho el reflujo. Infórmate con el pediatra del bebé acerca de la alimentación posible en este caso.

Espesar la fórmula

Si alimentas a tu bebé con la fórmula, debes saber que algunos bebés que sufren de reflujo responden muy bien si se espesa, con cereal. El peso del cereal agregado a la fórmula contribuye a que el alimento se mantenga más tiempo en el estómago, evitando que se mueva. Si el bebé tiene dificultad en adquirir peso, esta será una opción benéfica por el hecho de agregar más calorías a la alimentación. Se recomienda alrededor de una cucharada de cereales por cada 30 ml de fórmula. Sin embargo, muchos bebés pueden reaccionar mal al arroz, que usualmente es la primera opción con la que se intenta, por eso puede ser mejor optar por usar avena. No obstante, antes de tomar cualquiera de estas medidas alimenticias debes discutir con tu pediatra cuáles son las opciones más viables para tu bebé.

Hora de la comida

La forma, la cantidad y la hora de la comida del bebé pueden marcar mucho la diferencia en la mejoría o no del reflujo. Comidas más pequeñas y en mayor cantidad son esenciales para reducir el reflujo del bebé. No alimentar el bebé justo antes de dormirse también es importante, especialmente si él no suele dormir bien.

Amamantamiento

Si estás dando el pecho, debes saber que tu alimentación también podrá contribuir para el reflujo del bebé. Mantén una alimentación libre de cafeína, productos a base de lactosa, alimentos ricos en grasas, condimentos picantes, alimentos con mucha acidez. Elimina estos alimentos y después, poco a poco (alrededor de 1 vez a la semana) vas incluyéndolos en tu dieta e intentando notar las reacciones provocadas en el bebé, de esta forma sabrás realmente cuáles son los que podrán ser más responsables por su reflujo.

Eructar

Siempre que estés alimentando al bebé, debes parar varias veces para sacarle el aire. Por cada 30 ml de alimento ingerido debes de hacer eructar a tu bebé.

Dale el chupete

Al usar el chupete, podrá aumentar la producción de saliva y, como la saliva es alcalina, ayudará a neutralizar el ácido en el estómago.

Ropa para el bebé que sufre de reflujo

Evita ropa ajustada

Especialmente las piezas apretadas en la cintura, estas son completamente desaconsejadas para un bebé que sufra de reflujo. Un bebé con la ropa apretada en la cintura, tendrá la presión en el esfínter inferior del esófago aumentada. Certifícate de que la ropa del bebé es ancha en la zona de la barriga.

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